En Diciembre tuve la suerte de asistir en Medialab Prado a la presentación de los proyectos de Visualizar´08. Me parecieron estupendos.
La argumentación que actuó como leitmotiv me pareció también interesante. Abreviando y simplificando me pareció captar en varios ocasiones esta estructura lógica:
- La visualización es una herramienta importante para que los ciudadanos sepan de la situación de sus propias ciudades de manera clara.
- Resulta crucial que los ciudadanos tengan la posibilidad de captar datos porque son la base sobre los que aplicar algoritmos de visualización y las interfaces necesarias para crearlas.
- Deber ser fácil para los ciudadanos llegar a esos datos. Hubo críticas a las administraciones que atesoran datos públicos sobre magnitudes urbanas (contaminación, tráfico...) o, peor, datos resultantes de la propia actividad de los ciudadanos.
- El papel de las visualizaciones es recuperar y hacer comprensibles estos datos a los ciudadanos para que, así, puedan ver, analizar, entender, y participar mejor.
La mayoría de visualizaciones que pude ver me parecieron muy buenas y muy comprensibles. Esto es, combinaban una alta capacidad de comprensión con una aspecto estético muy cuidado e inseparable de la comprensibilidad del conjunto.
Pero me faltaba una pata para cumplir con la conclusión de la argumentación. De los 8 proyectos que pude ver, aseguraría que tan sólo uno (City Murmur) ofrecía una forma clara y sencilla para que los ciudadanos pudieran aportar datos. En el resto, o bien se partía de bases de datos existentes (cedidas por el Ayuntamiento en alguna ocasión) o bien se utilizaban otras informaciones (concentración de teléfonos móviles, por ejemplo) para crear una base de datos sobre la que generar visualizaciones.
En suma, la posibilidad y capacidad para obtener datos y para visualizarlos quedaba en manos de los constructores de visualizaciones, de los creadores de interfaces ¿No estaríamos replicando así la separación entre ciudadanos e información, añadiendo una nueva èlite, los visualizadores? ¿Cómo crear una visualización más abierta, no sólo en el resultado sino en el proceso?
Creo que hay un espacio interesante en la creación de herramientas faciles para la captación de datos y su visualización. Esto es, a efectos de implicación ciudadana ¿no sería también efectivo que los ciudadanos pudieran ser capaces de crear sus propios entornos de visualización?¿Sus propios procesos de aportación y recolección de datos para luego visualizarlos?
Quizá valga la pena esforzarse en crear entornos muy intutitivos, muy fáciles de combinar para que los ciudadanos puedan crear sus propias herramientas de visualización. Con ellas, podrían interpelar a los datos y responderse sus propias preguntas sobre la ciudad, sobre su relación individual y colectiva con ella, sobre las pautas y ritmos urbanos, sus posibilidades y problemas.
Abrir este campo a la creación e integración fácil de herramientas de captación de datos y de visualización sería un buen paso para reafirmar la conexión entre comprensión de la información (visualizarla) y la participación en procesos de decisión informada por parte de los ciudadanos. Visualizaríamos un compromiso más alto con los ciudadanos y su propia capacidad de actuar, si me permitís el juego de palabras.
Aunque muy sencillo en sus presentaciones visuales, el proyecto de IBM Many Eyes creo que va por ese camino.
Es un conjunto de herramientas de visualización que se pueden utilizar para trabajar con cualquier conjunto de datos. El New York Times se lo ofrece a sus lectores para que hagan sus propias interpretaciones de dat financieros, económicos, poblacionales, de deportes... ¿Por qué no lo podrían hacer los propios ciudadanos con los datos de su ciudad incluídos los que ellos mismos hayan decidido recoger?. Captar datos no es tan complicado, como me desmostraron el domingo pasado los chavales del Instituto Francesc Macià de Cornellà al presentar su proyecto científico dentro del campeonato First Lego League en Citilab. En efecto, habían recogido datos de los parámetros de riesgo asociados al cambio climático en su población, Cornellà, y se los habían ofrecido... al Ayuntamiento. Y al resto de ciudadanos, claro. Un ejemplo por parte de pioneros de catorce a dieciseis años.
Otra línea está en la utilización de tecnologías muy extendidas (móviles) o baratas (los ciudadanos como sensores) y la implicación de los ciudadanos en la propia recolección de datos (participatory sensing, community mapping).
El campo de trabajo es inmenso y tiene repercusiones para nuestro propio papel como elementos activos en la ciudad.
Últimos comentarios