Joan Torrent, profesor de la UOC, ha coordinado un estudio sobre las empresas catalanas y su aproximación tanto a internet como a la economía del conocimiento y la organización en red.
Algunos resultados rápidos:
Las empresas organizadas en red tienen resultados empresariale superiores a las organizadas jerárquicamente (¨organizadas de forma tradicional¨ les llaman).
Los empleados en empresas intensivas en uso de conocimiento, tecnología y organizadas en red, cobran un 35% más que la media.
La tecnología, per se, no introduce todas estas mejoras... si no está acompañada de cambios organizativos hacia la empresa en red.
Hemos coincidido con Joan Torrent en foros y sé que es riguroso. Hay que agradecerle que, finalmente, alguien nos empiece a dar ¨hard evidence¨de que la empresa abierta, en red y dospuntocero tiene mucho sentido desde el punto de vista de la consecución de resultados empresariales.
Ahora sólo habrá que plantearse cómo vamos hacia una generalización de este tipo de empresas. ¿Imposible en según qué sectores? Veremos. En una reciente reunión con empresarios del sector del metal, echándole imaginación y conocimiento, encontramos vías para un futuro esplendoroso... en el mundo de la moda. ¿Raro? No: conocimiento y pensamiento de diseño. Neurona, vamos.
La pregunta es qué hay que tocar en educación para llegar a ese punto (¿pensamiento de diseño como nueva articulación de aprendizajes?) y qué plan B habrá que imaginar para cuando ser una empresa en red, dos punto cero y de conocimiento no sea, per se, una ventaja. Aunque para esto último me parece que todavía falta un poquito.
El monográfico entero aqui (Revista UOC Papers, online).
Vale, ya lo sé, es martes. Pero a efectos de citar lo citable, como si fuera domingo, que es el día que me reservo para colgar citas habitualmente.
Aquí, un extracto de una entrevista al director de la Agencia Catalana de Inversiones en Tokyo, Akio Hayashiya. Aparece en La Contra de La Vanguardia de hoy, 15 de Abril .
Dedicada a los fans del copyright, las patentes, la propiedad intelectual y las "barreras de entrada por protección de conocimiento".
El periodista (Lluís Amiguet): Si no protegemos a los autores, pronto dejará de haber ideas.
El entrevistado (Akio Hayashiya): Sabemos
que una idea por sí sola no es casi nada: todo el mundo tiene cada
día... ¿Y qué? Las ideas se olvidan y se pierden si un equipo no las
realiza y las mejora día a día con esfuerzo colectivo y continuidad.
.... a València una sola universitat (UPV, que ja fa anys que té intercanvi amb MIT Medilab), amb l'excusa de celebrar el seu 40è anniversari, munta tota una conferència sobre la relació entre universitat, competitivitat i models d'innovació oberta i es porten de convidat a Henry Chessbrough, l'inventor (casi) del concepte Open Innovation. O sigui, uns quants dies per pensar quin seria el paper de la universitat dins un entorn d'innovació distribuida, oberta i 2.0.
Reaccions caspaloniques: "No és més que una anècdota, és clar", "una flor no fa estiu", "ja se sap, a València els hi agrada fer soroll", "Una conferència no és res", "Aquests, ja se sap, molt Calatrava, molt Copa Amèrica, però...", etc. etc. etc.
La antes llamada "innovación desde los usuarios" tiene otro nombre: "living lab". De hecho, es otra cosa. Sigue habiendo usuarios pero con otro papel, más activo y central.
Para una pista sobre el concepto, Esteve Almirall escribió un pequeño resumen (descargable aquí en .pdf).
La idea procede de Bill Mitchell (MIT), transfigurada por la experiencia escandinava de empresas como Nokia. Y por el impulso de la presidencia europea de la Unión, que dió soporte a la creación de la red europea de Living Labs Abiertos.
Básicamente: la innovación desde los usuarios no se consigue trayéndolos a la empresa o al laboratorio de usabilidad. Ni al focus group. Tampoco observándolos. Se trata de que hagan evolucionar y modificar los productos/tecnologías en su contexto diario.
La iniciativa de articular Living Labs bajo una misma etiqueta puede ser operativa a nivel europeo y generar un efecto marca importante. Crítico: dejar el sistema evolucione y no controlarlo desde la administración. En parte, es lo que parece que va a ser. Que dure.
El presupuesto para hacerlo está muy por debajo de los presupuestos individuales de los Living Labs europeos de éxito, como el de Amsterdam (100 000 euros/año aquí para todas las semillas de Living Labs catalanes, frente a 400 000/año por cada Living Lab europeo). Que suba. Y que suba como suben los presupuestos delos Living Labs europeos: por proyectos consorciados con empresa, no por subvención pública.
Lo más potente de la reunión fue la presentación de Bror Salmelin, European Comission, Information Society and Media (aquí, su Currículum en .pdf). Dio el marco conceptual y remarcó que las estrategias para Europa ante el empuje tradicional de USA y Japón y el no tan tradicional de India y China sólo puede centrarse en activar la innovación en base al conocimiento. Para ello, hay que abrirse, gestionar redes, crear un "common de conocimiento" y que los ciudadanos no sean considerados usuarios sino co-creadores de nuevo conocimiento y nuevas posibilidades. Hablo de "PPPP" (Public Private People Partnership) para indicar el papel fundamental de los ciudadanos. Remarcó que los Living Labs con éxito son los que aprovechan las fortalezas locales y conectan con el talento global, saltándose las fronteras. Me dejó pensando en qué fortalezas había en BCN o Catalunya. Y en la capacidad de acción de sus personas fuera de los ámbitos empresariales y de la administración pública...
Es evidente que las polítícas industriales tanto a nivel autonómico como estatal tienen una oportunidad de reinventarse desde una visión de la innovación que viene de lo abierto y de internet. ¿Podrán hacer algo las direcciones generales y consejerías de la sociedad de la información que hasta ahora estaban en el discurso "asistencial" de la Brecha Digital?. ¿Veremos enfrentamientos por algo más que los presupuestos?.
El concepto de Living Labs y Organización e Innovación Abiertasnos ha resultado, hasta ahora, muy difícil de vender pero la sala estaba llena. Parece que esto de que Nokia y la Unión Europea den la bendición a este concepto, atrae y abre muchas mentes que hasta ahora negaban la utilidad de este enfoque. ¿Serán mentes abiertas o serán mentes de subvención?.
La sala estaba llena de los de siempre (¿punto 3?). Y faltaban, a mi parecer, comunidades de ciudadanos (Citilab todavía no ha abierto ;-)). ¿Vamos a caer en lo de siempre?. Espero que no.
As New York's 5th Avenue Apple Store demonstrates, transparency is strongly linked to the Californian Ideology,
the myth that our new culture makes information available to everyone
and that the Internet is a libertarian playground of self-expression.
Raised on Ayn Rand and a love of technology, many architects have
adopted this ideology wholesale, arguing that architecture itself
should be transparent, sometimes literally, sometimes figuratively. The
latter position argues that architecture should go with the flow and
(somehow following Deleuze) celebrate capital and the glorious new,
networked age.
But the Apple Store makes visible nothing—the real business is conducted underground, out of site [¿sight?] to the passerby.
Lo cual da que pensar en la relación de ciertas empresas muy innovadoras (o percibidas como tales) y su apertura y transparencia.
John Hagel, una referencia en esto de la innovación, por fin se descuelga con un post sobre el tipo de innovación que vamos trabajando con los colegas de World Wide Minds y que, en el fondo, también es la clave del Open Business: la innovación institucional.
In the twenty first century, the focus of institutional innovation will shift to foster scalable learning across institutions.
¿Qué cosa es esto, pues? La innovación en organización y a través de organizaciones diversas (en red). Como dicen mis colegas de World Wide Minds: innovar en organizarse... en red.
En palabras de Hagel:
"What do I mean by institutional innovation? It redefines roles and
relationships across independent entities to accelerate and amplify
learning and reduce risks. The next generation of institutional
innovation will seek more productive ways to connect with talent
wherever it resides and build relationships that foster and focus
learning rather than taking the walls of the enterprise as a given."
Aquí tenéis un metafórico video de lo que pueda suponer pasar de la
"torre corporativa" al continuo proceso de "innovación institucional".
Lo utilicé en e-Findex en la mesa de Open Business (antes de encontrarme con el postito de Hagel, todo sea dicho).
Bueno, pues ... !el favor que nos hace Hagel!. Ahora lo tendremos más fácil para explicar a las empresas qué tipo de intervenciones deben hacer para mantenerse vivas: innovación institucional.
Según Hagel, lo importante es:
Diversidad Menciona a Scott Page (¡ya era hora!) y remarca el papel de los "mediadores" de conocimiento. Lo que Jordi Roma, en las primeras reuniones de Ciencia, Tecnología y Diseño llamaba brokers de conocimiento.
Relaciones Construir relaciones de confianza a largo término entre los focos de talento. La innovación institucional se centra en acelerar su construcción, pues tradicionalmente cuesta mucho tiempo establecerlas.
Modularidad Concepto modular de la empresa: típico para crear organizaciones complejas.
Toma de decisiones federada. La madre del cordero, distribuir la toma de decisiones.
Mecanismos colectivos de reputación. Crear mecanismos para descubrir y monitorizar los talentos.
Bucles de feedback. Para crear "prácticas reflexivas".
Estructuras de incentivos. Incentivos pensando en el largo plazo, no en el bono a final de año.
Todavía se ha dejado algunas cosas, a mi parecer, como las que ya apunté hace más de un año y medio en un post del blog que aún compartíamos con Oriol Lloret.
Es divertido que un gurú así llegué a conclusiones que eran el punto de partida con las que organizábamos junto a Itamar Rogowsky (discipulo de Karl Weick), los talleres sobre economía del conocimiento.
En suma, ha redescubierto la sopa de ajo de la innovación, pero como es quien es, ya veréis qué poco tardan los gurús de innovación locales (no hace falta dar nombres...) en empezar a marketinguear la idea como la nueva moda. Bastantes lumbreras locales reeditan las ideas de Hagel. No las descubren pensando por su cuenta primero sino que aplican cortar, pegar y refreír (en vez de hacer remix creativo). Y así las aplican después...
No os puedo ocultar mi puntito de orgullo por haber co-pensado con otras personas a través de los conceptos de complejidad y emergencia lo que ahora publicita el superenterao de Hagel. Julen también llegó por su cuenta a través de trabajarse y re-pensarse qué era la consultoría, co-pensar con otros Aprendices y llegar a la idea de consultoría radical. ;-)
Julen Iturbe-Ormaetxe se ha descolgado con un post magnífico. Conocimiento Abierto lo ha titulado, pero es mucho más. Ahí deja caer como si nada el concepto de empresa donde relaciona persona, equipos, organización y entorno. Nos recuerda como si nada que lo que mueve las organizaciones con las personas conectadas en torno a equipos en marcha. En dos patadas ha dejado claro qué cosa es eso de la Empresa Abierta: la que permite a las personas crecer en una red de grupos que se coordinan de cualquier manera menos jerárquicamente.
A veces analizo los esfuerzos que se proponen desde la educación y la divulgación para promover la llamada "sociedad de la información" y otras variantes: "del conocimento", "de la información y el conocimiento", etc.. Contrasto cómo se dirigen unos y otros a los "ciudadanos de a pie": qué se prioriza; hasta dónde se les pretende hacer llegar; qué se supone que van a aprender; cómo se les comunica todo ello, etc.
Se persiguen cosas muy distintas y no sé si útiles. Para empezar, planes, programas y cursos parten de conceptos de "ciudadano" (o "alumno") muy diferentes:
El ciudadano como consumidor: mil y un programas formativos son poca cosa más que cursillos acelerados para fabricar consumidores de un determinado software o tecnología.
El ciudadano como usuario: aprende a usar funciones "avanzadas" del sistema tecnológico objeto del curso y a integrarlas con otras tecnologías y sistemas. Las más de las veces, este tipo de curso se reduce al caso anterior: crear consumidores. Con suerte, el usuario llega a tomar cierta iniciativa e introduce variaciones sobre las funciones de la tecnología que aprende. Es un primer paso de apropiación. Con mala suerte, no salimos de una barroquización que apenas se distingue de la personalización, tan cara a los especialistas en marketing.
El ciudadano como constructor y partícipe: aquí, las más de las veces, la faceta "construcción y participación" consiste en convertirse en proveedor de contenidos. Se aprende a crear páginas, a bloguear y, con suerte, a manejar lenguaje audiovisual. Ítem más, qué cosa es una red social. Y, con aún más suerte, a discutir con vistas a refinar el conocimiento elaborado en grupo.
La mayor parte de estos enfoques anuncian una y otra vez que los ciudadanos "deben ser capaces de acceder a la información", "filtrar la información", "desenvolverse en la información", "superar la infointoxicación". Todo ello supone que las TIC son casi exclusivamente "medio de comunicación" e iguala "conocimiento" y "contenido". Cuando interpretamos "internet" como "tecnología" se nos dice que el ciudadano debe "conocer la tecnología", "apropiarse de los usos de la tecnología", "hacer suya la tecnología"...
¿Se puede uno apropiar de algo que no construye y que no sabe cómo se construye ni con quién se construye? ¿De algo que no experimenta por uno mismo en relación con sus propios proyectos y motivaciones?.¿Puede uno inventar y aportar alguna cosa desde estos puntos de partida?.¿Puede uno contribuir a crear una sociedad de la información/conocimiento/tecnológicamente avanzada sin participar en la creación de nuevas tecnologías y del conocimiento nuevo que se obtiene en su construcción?¿Sin crear nuevas prácticas culturales?.¿Se crea así una sociedad "nueva"?.
Me parece que... no mucho.
Por contra, quizás sea más "empoderador" (vaya palabreja) explorar los modos de construcción colaborativa de conocimientos desde los propios procesos y metáforas de diseño que ha propiciado la tecnología.
Por eso me gustan tanto los programas de extensión y educación del MIT (aquí en .pdf un resumen del enfoque de Cavallo) o de Extremadura.(aquí, en vídeo. Lo encontré en inglés, sorry). Y el aprendizaje colaborativo "a la brava" pero situado dentro de prácticas culturales orientadas a proyectos motivadores que ocurre de continuo dentro de muchas comunidades Open Source. En todos ellos me parece que la palabra clave es "construcción": de los propios conocimientos, de prácticas, de nuevas fornas culturales y sociales. De nueva sociedad, en suma.
La soltura tecnológica parece, pues, precondición para y resultado de construir una cultura tecnológica en una sociedad concreta según las necesidades concretas de sus individuos. Y aprender por el camino lo que no nos esperábamos.
Para no ponernos demasiado serios, un vídeo noreuropeo pillado en un site australiano sobre formación de ¿usuarios?:
Últimos comentarios