“Businesspeople don’t just need
to understand designers better—they need to become designers.”
Roger Martin, decano de la Rotman School of Business, U. Toronto.
El decano tiene un librito muy interesante donde trabaja la parte cognitiva del proceso de diseño, lo que ahora llaman "Design Thinking", The Opposable Mind.
La referencia la he sacado de este artículo de ID magazine que aboga por el concepto antiguo de diseño y de diseñador en reacción contra la tendencia actual de promover el pensamiento de diseño como capacidad básica. Que es la línea de Roger Martin, o la de Stanford o la del Hasso-Plattner Institute (en Alemania y en California).
No busquéis en el artículo de Rick Poynor nada similar al concepto de del diseño como capacidad humana, habilidad conceptual, proceso abstracto, operación cognitiva o cómo querías llamarlo. Ni por asomo deja entender que eso sirva, más allá de la creación de objetos y "diseño por diseñadores (de siempre)".
Nada que ver con el diseño como actividad no sólo para resolver problemas ni para plantearlos ... sino para disolverlos, una idea magníficamente desarrollada en otro libro curiosísimo.
A veces analizo los esfuerzos que se proponen desde la educación y la divulgación para promover la llamada "sociedad de la información" y otras variantes: "del conocimento", "de la información y el conocimiento", etc.. Contrasto cómo se dirigen unos y otros a los "ciudadanos de a pie": qué se prioriza; hasta dónde se les pretende hacer llegar; qué se supone que van a aprender; cómo se les comunica todo ello, etc.
Se persiguen cosas muy distintas y no sé si útiles. Para empezar, planes, programas y cursos parten de conceptos de "ciudadano" (o "alumno") muy diferentes:
El ciudadano como consumidor: mil y un programas formativos son poca cosa más que cursillos acelerados para fabricar consumidores de un determinado software o tecnología.
El ciudadano como usuario: aprende a usar funciones "avanzadas" del sistema tecnológico objeto del curso y a integrarlas con otras tecnologías y sistemas. Las más de las veces, este tipo de curso se reduce al caso anterior: crear consumidores. Con suerte, el usuario llega a tomar cierta iniciativa e introduce variaciones sobre las funciones de la tecnología que aprende. Es un primer paso de apropiación. Con mala suerte, no salimos de una barroquización que apenas se distingue de la personalización, tan cara a los especialistas en marketing.
El ciudadano como constructor y partícipe: aquí, las más de las veces, la faceta "construcción y participación" consiste en convertirse en proveedor de contenidos. Se aprende a crear páginas, a bloguear y, con suerte, a manejar lenguaje audiovisual. Ítem más, qué cosa es una red social. Y, con aún más suerte, a discutir con vistas a refinar el conocimiento elaborado en grupo.
La mayor parte de estos enfoques anuncian una y otra vez que los ciudadanos "deben ser capaces de acceder a la información", "filtrar la información", "desenvolverse en la información", "superar la infointoxicación". Todo ello supone que las TIC son casi exclusivamente "medio de comunicación" e iguala "conocimiento" y "contenido". Cuando interpretamos "internet" como "tecnología" se nos dice que el ciudadano debe "conocer la tecnología", "apropiarse de los usos de la tecnología", "hacer suya la tecnología"...
¿Se puede uno apropiar de algo que no construye y que no sabe cómo se construye ni con quién se construye? ¿De algo que no experimenta por uno mismo en relación con sus propios proyectos y motivaciones?.¿Puede uno inventar y aportar alguna cosa desde estos puntos de partida?.¿Puede uno contribuir a crear una sociedad de la información/conocimiento/tecnológicamente avanzada sin participar en la creación de nuevas tecnologías y del conocimiento nuevo que se obtiene en su construcción?¿Sin crear nuevas prácticas culturales?.¿Se crea así una sociedad "nueva"?.
Me parece que... no mucho.
Por contra, quizás sea más "empoderador" (vaya palabreja) explorar los modos de construcción colaborativa de conocimientos desde los propios procesos y metáforas de diseño que ha propiciado la tecnología.
Por eso me gustan tanto los programas de extensión y educación del MIT (aquí en .pdf un resumen del enfoque de Cavallo) o de Extremadura.(aquí, en vídeo. Lo encontré en inglés, sorry). Y el aprendizaje colaborativo "a la brava" pero situado dentro de prácticas culturales orientadas a proyectos motivadores que ocurre de continuo dentro de muchas comunidades Open Source. En todos ellos me parece que la palabra clave es "construcción": de los propios conocimientos, de prácticas, de nuevas fornas culturales y sociales. De nueva sociedad, en suma.
La soltura tecnológica parece, pues, precondición para y resultado de construir una cultura tecnológica en una sociedad concreta según las necesidades concretas de sus individuos. Y aprender por el camino lo que no nos esperábamos.
Para no ponernos demasiado serios, un vídeo noreuropeo pillado en un site australiano sobre formación de ¿usuarios?:
Las tecnologías de la información, la tecnología en general, definen una forma de pensar propia. Enfocamos no sólo los problemas, sino todo tipo de situaciones con un marco mental y una operativa distintiva. Esta operativa es el diseño. La vertiente cognitiva del diseño es el ajuste entre lo que construimos y el entorno (Alexander).
O entre lo que tenemos y lo que debiera ser:
Engineering, medicine, business, architecture and
painting are concerned not with the necessary but with the contingent -
not with how things are but with how they might be - in short, with
design.
Herbert Simon
En el blog de Victor Lombardi se remarcan algunas facetas características del pensamiento de diseño:
Design thinking is…
Collaborative, especially with others having different and complimentary experience, to generate better work and form agreement.
No hay diseñador aíslado, trabaja en colaboración; su fuerza es la explotación de las conexiones de su red.
Abductive, inventing new options to find new and better solutions to new problems.
Se distingue de los modos de pensar inductivo (ciencias experimentales) o deductivo (ciencias abstractas).
Experimental, building prototypes and posing
hypotheses, testing them, and iterating this activity to find what
works and what doesn’t work to manage risk.
De ahí la importancia de la simulación como método de creación de conocimiento. En informática, el programa es el modelo.
Personal, considering the unique context of each problem and the people involved.
El componente de ajuste también incluye a las personas (y no sólo los llamados "usuarios").
Integrative, perceiving an entire system and its linkages.
Enfrenta así la complejidad.
Interpretive, devising how to frame the problem and judge the possible solutions.
Satisface, no optimiza (H.Simon)
Si las tecnologías de la información (incluída la genética) definen nuestra época, entonces estamos en una cultura de diseño. ¿Estamos promoviendo este modo de pensar?¿Dónde?.
No es que piense instaurar un post del tipo "la cita del día", ni tan sólo la del domingo. Tan sólo es que lo he leído y me ha hecho entrar en resonancia, por aquello de la tecnología, el diseño y las tecnoculturas:
Technology is a type of thinking. A technology is a thought expressed.
A friend of mine teaches business management at a leading Design School in Barcelona. The creativity of her students astonishes her day after day. In her own words, "…they turn upside down and inside out any previous idea on, say, what makes a couch a couch. However, they always end up building something utterly new, functional and elegant that still qualifies as, well, as a couch!".
But what really puzzles my friend most is how these same people become stiff when asked to turn their ideas into value, that is, when they have to design new business models and business plans. Where does all their playfulness go?. Whenever these design students are asked to design a new company… they morph themselves into conservative, drawing-by-numbers people.
Is it just a matter of unfamiliarity with business know-how or does this point to a more fundamental problem? Is it a case of unbalanced and unconnected "multiple intelligences"? A problem of the syllabus they are following? A deep rooted flaw in the Spanish education system? Are these people just outliers or the symptom of a more general trend?.
There is a move in business education that advocates hiring people with a design background rather than MBAs. Acoording to this view, designers would be much better "Whole Mind Thinkers" than overanalytic, decision-oriented MBAs. “Whole Mind Thinking” would be just what leading a modern organization in the Knowledge Economy demands.
I’d be worried if this turned out to be a wrong assumption. Not just for its consequences on business management. Design is a basic cognitive task. From Herbert Simon on, it has been argued to be the foundation of new disciplines that have shattered our worldview and created the new complex, abstract, symbolic, uncertain and intuitive world we live in or, more appropriately, that we are designing into being.
What do you think?.
For a discussion about the diminishing value of MBAs have a look at Juan Freire's post (in Spanish) or, in relation to Design Schools, this article that appeared long ago in Fast Company. Bruce Mau academic initiative is also based on the cognitive generality of design. Chapter three of Dan Pink’s “A Whole New Mind” is a manifesto positing designers as new integrative thinkers in business management. Artur Serra’s research on “Design Cultures” stablishes the link between Design Thinking and Innovation Environments. Others just prefer to trade MBAs for people with a wagonload of imagination.
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