El río que puedo ver cada mañana mientras me tomo un té es el Hudson. Desde el piso diez de nuestro bloque la manta de agua se mide bien con la mirada. Sorprende cómo cambia cada día. Lo he visto verde oscuro y sucio y también azul claro. Hay días, como hoy, en que se muestra inclasificable.
Con tanto hielo como habrá río arriba, sigue aquí, líquido. Hoy, es puro espejo blando. Apenas unas olas discretas arrugan la supeficie con una cadencia perezosa y suave, como si no quisieran hacer ruido. Más allá de las sombras de estos pequeños lomos grises, el resto sólo es una copia del paisaje de New Jersey, más alto en la otra orilla. Desde allí, el brillo de una ventana sola transmite en un punto brillantísimo, la luz naranja de primera hora del día. El destello cruza el río en una línea recta de reflejos que rebota, una y otra vez sobre el lomo del Hudson, como una de esas piedras que saltan, una, dos, tres, cinco veces cuando las lanzamos desde una playa al mar, al lago, a un río sereno. Sólo que en vez de una secuencia de saltos puede ver en el mismo instante los cinco rebotes de luz al mismo tiempo, intensísimos.
Tanta placidez sorprende en un río, para nuestros ojos mediterráneos, gigantón y fuerte. También por estar en la ciudad en que está, esa máquina continua que es Nueva York. La disonancia entre la propia experiencia de lo grande en cuanto a ríos se refiere y esta mansedumbre le pone a uno contemplativo. Dejo correr unos segundos la mirada sobre la llanura fría de metal fundido y lento. En seguida, surge una mínima ansiedad alegre, cargada de anticipación, a la espera de un cambio seguro que va a llegar pronto. No falta mucho para que las grandes letras blancas D...E...P, será alguna naviera, pasen delante de casa sobre el costado de una Moby Dick granate, enorme, en lenta panorámica, como los títulos de una película. Fundido a rojo oscuro. Puntual, como cada día, será el primer barco de la mañana. Es el mismo casco granate que luego veremos pasar en sentido contrario por la tarde, poniendo fin a la luz del día.