Cuando uno empieza a pensar en términos de información y computación, en términos de la digitalización, es muy natural extender las prácticas del software y la computación a otros entornos. Incluso algo aparentemente tan lejano a algo "soft" como el mundo de lo material.
"La materia es código". Esto no es sólo una broma intelectual sino un punto de vista que tiene una profunda influencia sobre muchos aspectos de la vida. La codificación lleva aparejados métodos característicos de diseño (creación rápida de prototipos, co-diseño, etc), y la organización de la producción (de código abierto, etc.) Desde su perspectiva, se ve el mundo como una compleja red de relaciones, de procesos en evolución, objetos dinámicos, patrones de interacción, .... Esto es muy diferente a mirar el mundo como una acumulación de bloques sólidos sólidamente combinados para obtener productos sólidos. (Me atrevería a decir que también es un poco diferente a la creación de "intangibles" como en el caso de los "media", pero dejemos eso para algún otro post). Si uno piensa desde el punto de vista del código, todo lo relacionado con la materia debe trabajarse de manera muy diferente a como se hace ahora.
En la siguiente cita procedente de este post se apunta cómo todo esto está afectando a ese bastión tradicional de pensamiento (material) industrial: la fabricación.
3. La softwarización de las cosas
Lo que hace que el desarrollo de software tan fácil hoy día es uno no necesita saber nada del hardware en el que se ejecutará. En el caso de la fabricación, el diseño y la fabricación históricamente estaban íntimamente acopladas: para diseñar algo uno tenía que saber un poco sobre cómo se fabricaría. Con las nuevas tecnologías de fabricación no sólo cada vez más la traducción entre diseño y fabricación se ejecutará en las propias herramientas de diseño, pero al igual que en el caso del software, también es cada vez más fácil de compartir, modificar e integrar los componentes. Esto significa que cada vez es más fácil que la fabricación se vuelva iterativa (como en el caso del software).
Podríamos comentar algunos aspectos de este texto (como algunas simplificaciones flagrantes). Por ahora nos va bien para conectarlo con un multitud de iniciativas de fabricación que comparten un cierto aire de familia con este párrafo y entre ellas: 100k Garages, Fabbersmarket, CloudFab, Fablab ....
La edición de Wired "Los átomos son los nuevos bits: la nueva revolución industrial" pinta la inminente llegada de una primavera de la nueva fabricación, donde aparecerán por aquí y por allá miles de garajes de fabricación personal, auténticos centros de innovación. Wired saluda estas nuevas posibilidades, tal vez de manera demasiado optimista, como la Segunda Venida de la misma revolución que dio lugar a Silicon Valley, la computación personal e Internet (¿Quien no recuerda la mítica y casí la mística de los garajes de Hewlett y Packard, Bill Gates, Steve Jobs, Google , etc?).
El garage original de Hewlett y Packard
Estas nuevas iniciativas scomparten puntos de vista similares sobre cómo abordar la fabricación. La fabricación se ve de una forma ligeramente diferente a cómo la ve el pensamiento de la era industrial.
1. Material: es algo que se puede codificar e incluso dejar evolucionar, en lugar de un elemento pasivo.
2. Procesos: se centran en el diseño iterativo en lugar de ser lineales, uniformes y con un fase única de diseño.
3. Estructura: a partir de una serie de relaciones surgen redes, que son más complejas que las típicas redes de productores-proveedores.
4. Organización: muchos de los comportamientos que dan lugar y que permiten soportar una estructura de red exigen un cierto grado de apertura que puede suponer libre contribución, el intercambio y la colaboración pero en una escala diferente a como se pudiera haber dado en anteriores modos de organización. La producción y distribución "peer to peer" se pueden ver somo un límite o como una meta, algo que todavía necesita un poco de investigación.
5. Gestión: ¿Son adecuadas las prácticas de gestión industrial para todo esto? Pensemos, por ejemplo, en qué significa gestionar la distribución cuando la producción se puede hacer en el lugar donde está el comprador (o casi).
6. Los valores: tanto si se interpreta todo este cambio como un movimiento individualista de microcapitalistas freelance en red o si lo vemos como una nueva estrategia de cooperación para la producción de bienes comunes, lo que parece claro es que la constelación de valores que comparten las personas involucradas es muy diferente a la de los magnates industriales y los trabajadores industriales.
Será interesante ver cómo evoluciona el choque con los nuevos métodos tradicionales de fabricación.
Habrá conflicto, seguro.
Estos cambios me hacen pensar en la actual crisis económica y en la destrucción de muchos puestos de trabajo relacionados con la fabricación. Y cuando digo "destrucción" quiero decir destrucción presente y futura. Muchos puestos de trabajo de fabricación (material), se han ido para no volver. El problema es que también se van a ir con ellos las prácticas de fabricación, los conocimientos y los valores asociados. Y lo harán debido a que están profundamente enraizados en la manera de pensar y hacer de "los materiales", del mundo de la fabricación de entidades sólidas.
No sólo eso. Los esfuerzos orientados a la "recuperación de puestos de trabajo" y "promoción de las competencias de empleo" se conciben desde la mentalidad de "fabricación de material sólido". Por lo tanto, veo muy poco valor en muchos planes bien intencionados que están apareciendo aquí y allí para dar un futuro a cientos de miles de personas sin empleo.
¿No sería conveniente elaborar planes de capacitación para el empleo en términos de las nuevas realidades, modelos mentales, y de sus habilidades asociadas?.
Me preocupa cuando observo los actuales planes de fomento del empleo (al menos en España) para los que se han quedado sin trabajo a causa de "la crisis". Probablemente hay que recurrir a algo más que a "la" crisis para explicar esta situación. Parece que la mayoría de los resonsables no han tenido conocimiento o, simplemente, no podían ver esta otra tendencia más profunda de la digitalización porque se criaron en un mundo de mentalidad industrial. Incluso sus intentos por diseñar programas de formación de "puestos de trabajo relacionados con la información" me preocupan.
La digitalización me parece un proceso más fundamental y más útil que una "crisis", para explicar lo que está sucediendo. O para sumar a los efectos de la crisis financiera y económica (que también está relacionada con la digitalización y sus complejidades). Y para ver sómo salir de ésta.
Lo que me molesta es ver cómo la mayoría de las "contramedidas de crisis" y "los planes de recuperación de puestos de trabajo" para el sector industrial (al menos aquí en España) se plantean mejorar las nuevas competencias asociadas a la digitalización de una manera muy superficial. Si uno es un mecánico profesional competente, pero la planta de Seat en la que uno trabaja tiene pinta que va a cerrar ¿qué sería mejor para mejorar su posible empleabilidad, un curso de ofimática o dedicarse a aprender cosas sobre impresión 3D, hardware abierto o fabricación en red?.
Por cierto, ¿alguien ha empezado a pensar sobre la forma de promover la formación en nuevos puestos de trabajo relacionados con la softwarización de la materia biológica?.