La rotunda declaración de Nussbaum respecto a la muerte de la innovación ha generado unas cuantas reacciones.
Algunas en los propios comentarios a su post; otras, en diversos blogs, mayormente relacionados con el diseño.
No hay que olvidar que Nussbaum propuso como solución a todos los males de nuestras sociedad en este momento el diseño. Ahora bien, lo que él propone como diseño es una mezcla de Design Thinking entendido como habilidad cognitiva y profesional de los diseñadores (desde industriales a diseñadores de interacciones, servicios y experienciasI) con unas gotas de pensamiento de diseño aplicado a la gestión empresarial à la Roger Martin. Todo ello aplicado tanto a la empresa como a la sociedad en general que deben no sólo innovar-se sino también y definitivamente transformar/se.
Agrupando reacciones encuentro que se dividen a grosso modo
- No, la innovación no ha muerto sino que todavía no ha empezado y la transformación es innovación. En todo caso, innovación diferente. Es la reacción más frecuente. Como apunta Carlos en su comentario: quizá lo que propone Nussbaum sea cambio, meta-innovación.
- La transformación comprende la innovación y el diseño. En parte, contraria a la anterior. Algunos comentaristas como Peter Jones (de Redesign Research) recuerdan que el "Transformation Design" ya existió y que estaría en la línea de aplicar el rediseño a reinventar la organización.
- Una cosa es el Design Thinking en empresa y otra a nivel social. Este es un punto crítico en toda la propuesta de Nussbaum que, según se lea, parece implicar que el diseño sólo tiene sentido cuando socialmente entramos en turbulencia, incertidumbre y crisis.
- La transformación sólo puede ocurrir una vez pero la innovación se repite.
- Podemos crear personas innovadoras pero no podemos transformar a otros. Hay una parte de verdad en esto. Todo proceso de cambio implica trabajar sobre los otros, sobre los que pueden iniciar el cambio.Con suerte, se transformarán.
Nussbaum iguala la transformacion a design thiking + management (un poco el argumento de Roger Martin que no por algo es el decano de una escuela de management). Digamos que salva el proceso de diseño pero ahora lo redirige a la innovación en organizaciones.
Esta es una línea interesante. Por ejemplo, en una larga conversación que sostuve no hace mucho en Nueva York con Garry Van Patter (Humantific y el NextD Leadership Institute), me señaló su concepto de Design 3.0 como este tipo de capacidad y de proceso que permite aplicar el pensamiento de diseño a reinventar y rediseñar empresas u organizaciones. Y lo que remarcó era que lo fundamental del es saber separar qué es contenido y que es proceso en el diseño.
Lo crítico es aprender el proceso... que lleva a innovación, cambio y transformación.
En tal caso, lo que se destila y usa aquí es el proceso de diseño, sus métodos, formas de pensar y prácticas . Se trasladan del dominio de los objetos tangibles, con el que muchos todavía identifican el diseño, hacia el de diseño de unos intangibles específicos las organizaciones.
Lo importante, quizá, es que ampliando el marco del diseño a diversos niveles de cambio, la organización entre en una espiral de cambio continuado que lleva a su transformación. Esta transfomación puede que sea única... pero es permanente.
Para ello hay que llegar a alterar el ADN de la organización. Esto es, hay que conseguir que las personas adopten actitudes y formas de pensar... de diseño.
Por tanto, lo importante es como socializamos dentro de una organización estas nuevas prácticas que ya no son solamente innovación sino cambio constante. Quizá habría que decir que lo que está en marcha es una transformación del concepto de innovación: organizativo, relacional, de pensamiento y constante.
Una referencia interesante para conocer las pautas de socializacion del diseño en organizaciones puede encontrarse aquí:
Jones, PH. (2008). Socialization of practice in a process world: Toward participatory organizations. In Proceedings of Participatory Design Conference 2008, Indiana University, Oct 1-4 2008.
El conjunto de técnicas para lograr este tipo de cambios es amplio y variado. Me parece que, cada vez más, lo visual gana terreno, frente al puro storytelling inspirado. Complementa y refuerza el diálogo o da pie a la discusión conjunta. Empesas como Humantific o Xplan apuestan mucho por la visualización, por las técnicas gráficas de hacer explícito donde estamos y dónde queremos ir y cómo pensamos. Especialmente, qué manera de pensar es la que no nos lleva a donde queremos ir.
El salto a la sociedad
Habría que preguntarse el salto justificativo de Nussbaum ante esta necesidad de escorarse decididamente al pensamiento de diseño. Si la raíz de su necesidad es el grado de crisis de la sociedad actual. ¿Cómo liberamos todos estos procesos, técnicas y métodos y los llevamos al ámbito de lo social? Parece que intentar formar a ciudadanos en el proceso de diseño puede ser un primer paso.
A nivel social, como bien apuntaba Lola en su comentario, la clave está en crear pautas de Diseño Distribuido (con sus variantes, P2P Design, Participatory Design). Para mí, la cuestión está en los Citizen Designers, los ciudadanos como diseñadores o transformadores. Y en no olvidar que el diseño tiene más que ver con el proceso que con el contenido. Más aún, en saber separar el proceso del contenido.
Para el salto a nivel social el trabajo de Massimo Minichinelli sobre Open P2P design es muy relevante.